
Durante su carrera de actor de Hollywood, el candidato republicano a la Casa Blanca, Ronald Reagan, forjó una muy buena amistad con Jean Leon, con quien bromeaba a veces sobre las convicciones políticas de cada uno, estando Reagan seguro de que su amigo nunca le votaría. Se dice que Jean Leon, desconcertado, aseguró que la amistad iba más allá de la política y que, por supuesto, llegado el momento, su voto sería para su buen amigo. Impresionado por su lealtad, Reagan prometió que su vino estaría presente el día de su investidura y así fue. El 20 de enero de 1981, los asistentes a la ceremonia de investidura del 40º Presidente de los Estados Unidos en la Casa Blanca pudieron brindar con Jean Leon Gran Reserva 1975.









