Ibéricos desde 1910: Castro y González, de pura cepa

La empresa familiar Castro y González han sabido adaptarse a los ritmos actuales: administración, gestión, globalidad, una red de distribución internacional asentada en Francia, Italia, Alemania, Bélgica, Holanda, Reino Unido, Suiza, Rusia y con incrementos de ventas a Japón, China y Hong Kong. Impresionante. Pero hay algo que continúa como siempre. El tiempo de reposo de sus cerdos, para que la calidad de sus embutidos sea suprema. Desde 1910, Castro y González, firma de jamón ibérico de Guijuelo, han mantenido intactas sus tradiciones.

Porque para llegar al siglo XXI siendo una empresa fuerte, lo primero y más importante es la calidad. Y Castro y González la tiene, y mucha. Actualmente, al frente de la empresa se sitúa la tercera generación de la familia y sus productos se han situado a nivel internacional, como producto gourmet en tiendas de alta charcutería y en restaurantes. Pero el origen de esta calidad suprema, se sitúa en 30.000 hectáreas de terreno, donde los cerdos formados por madres propias se crían en libertad y bajo supervisión de profesionales hasta convertirse en productos ibéricos de Bellota. Jamón, paletillas, chorizo o salchichón.

 Principios duros. Genética porcina propia

 "Mi bisabuelo, Aurelio Castro fue el fundador de la empresa. Fueron principios duros, de venta ambulante y apenas se sacrificaban dos cerdos cada semana. Mi abuelo aumentó la producción y la distribución. Al entrar mi padre en la empresa, la calidad y elaboración artesanal, se reflejó en los primeros catálogos y en una visión más comercial y con productos en diferentes formatos y a partir de 1985, con la constitución de la sociedad Castro y González y la consecución de cabaña porcina propia, se consigue el control absoluto de la producción y la calidad homógenea en todos los productos". De esta manera, y gracias a este control, Castro y González puede nombrar a sus productos por añadas.

Miguel González, la última generación de la familia, explica con ilusión cómo han sabido renovarse manteniendo los signos de identidad intactos. Hace hincapié en el control de la cabaña porcina y que ésta sea propia. "Si comprar cerdos a diferentes ganaderos, cada uno de ellos les da comida diferentes y una genética diferente", explica Miguel González, que es responsable de producción de la marca. "Con la compra de la finca y la adquisición de madres porcinas propias el producto mejoró aún más en calidad". Ahora, con tres fincas de su propiedad, venden al 100% cada producción.

Expansión internacional, el futuro

En los últimos seis años, Gastro y González han llevado a cabo un proceso de internacionalización. "Tenemos a nuestro export manager que lleva los mercados internacionales y, en estos momentos el mercado exterior ha pasado de representar un 2% a un 10%". Europa es el principal mercado de los productos de Castro y González, pero cada vez más los países latinoamericanos se van posicionando en la adquisición de producto ibérico. "La clase alta de países como Brasil consume nuestro jamón como producto gourmet", explica Miguel González. Y ahora, de cara al Mundial de Fútbol 2014, la empresa está pensando en realizar alguna acción especial que, como no podía se otra manera, tendrá al jamón de bellota como centro de celebraciones.

Japón y China continúan incrementando sus pedidos, "aunque en China existen trabas burocráticas, los pedidos siempre llegan a través de Hong Kong". 

Castro y Gonzáles también ha sido el jamón de eventos internacionales como el VI Congreso Internacional de Excelencia, que se celebró el pasado 1 de abril en el Auditorio de Mutua Madrileña de Madrid, donde pudieron degustar el jamón ibérico de bellota. Y recientemente ha participado, por primera vez, con un stand en la feria Alimentaria.

Por supuesto la venta online también es otro aporte de beneficios para la empresa. A través de páginas gourmet especializadas, sobre todo a nivel internacional. El proceso es lento, "pero constante".

Castro y González también puso el sabor gourmet en la recepción que organizó la embajada española en Bruselas, con motivo de la visita del Secretario General de Pesca, Carlos Domínguez. 

Y recientemente, la firma ha realizado un 'restilyng' de su logo. "Tenemos un producto muy bueno, pero también hay que pensar en cómo vestirlo. Los cambios son necesarios, pero sin perder de vista tu identidad". 

Mercado nacional

El nuevo etiquetado del jamón propuesto por el Gobierno a principios de año clarificará la procedencia, raza y el tipo de explotación ganadera en la que se crió el cerdo antes de ser sacrificado, no afecta a Castro y González. "La genética de nuestros cerdos es propia. Si tenemos que poner una etiqueta diciendo que si es 100% es negro y si es 75% es rojo... luego el cliente es el que tiene que decidir. Desde nuestro punto de vista el 100% ibérico no tiene porqué ofrecer mayor calidad. Pensamos que, si existe un pequeño % de cruce, incrementa la calidad del producto".